Los incendios, comprensiblemente, han desviado la atención de otros importantísimos acontecimientos que han ocurrido en San Diego. Entre ellos, hay que destacar la celebración del 2º Torneo Internacional de Mus de San Diego.

Lo primero es lo primero, y en este caso, lo primero es agradecer a la organización, a cargo de Ángel y Jesús, y por supuesto a los anfitriones, Tati y Bruno. Este año hemos participado 8 parejas, algunas menos que el año pasado. Sin ningún orden en particular: Tati y Carmen, Bruno y Goran, Fede y Mónica, María y Rudy, Santi y Jesús V., Laura y Pedro, Ángel y Jesús C. y por último Bea y yo. En la foto no están todos lo que son ni son todos los que están, pero bueno, estan casi todos los que son... mmm.... no se si queda claro...

Tras una comida que hay que calificar de banquete, como mínimo, empezamos la primera ronda a las 2pm: liguilla de dos grupos con cuatro parejas por grupo. Se juega al mejor de tres vacas, cada vaca al mejor de tres juegos. Un punto por partida ganada. Las dos primeras parejas de cada grupo pasan a segunda ronda, eliminatorias: semifinales y de ahí a la final.
Quedamos segundos de nuestro grupo, por detrás de Ángel y Jesús C., que nos ganan en una apretada partida. En semifinales nos vemos con las primeras del otro grupo, Tati y Carmen. Partida de nuevo apretada pero al final, con algunos sudores, nos llevamos el gato al agua y llegamos a la final. En la otra semifinal, Ángel y Jesús C. eliminan a Goran y Bruno, que quedaron segundos de su grupo.
Juegan por el tercer puesto Tati y Carmen vs. Bruno y Goran:

y en este duelo parricidia, ganan, como no podía ser de otra forma, las mulleres:

En la otra mesa, jugamos la final. Ángel y Jesús C. contra Bea y yo:

Si, se me ve muy serio... la ocasión no es para menos. Partida de nuevo reñidísima en la que nos mantuvimos a flote gracias a una inspiradísima Bea que pasaba tres mil señas por minuto, y al final ganamos por un amarraco en el último juego a vida o muerte... 2-1, 1-2, 2-1 creo recordar... Y casi la cagamos, porque por poco levanto la liebre con la cara de felicidad que se me puso cuando Bea me pasó la seña de medias a falta de cuatro amarracos, y comprobé que con mi pareja de pitos me sacaba otras dos piedras, lo justo para sumar 30 y llevarnos la "vaca" al agua!:

Resultado final: 1º Bea y yo; 2º Ángel y Jesús C.; 3º Tati y Carmen.

El año que viene, otra.